
Salamanca ha recibido un total de 3,8 millones de euros, destinados a 13 actuaciones para la mejora, rehabilitación y acondicionamiento de Centros de Salud en Salamanca. Así lo han hecho público en rueda de prensa los procuradores del PSOE de Salamanca, Fernando Pablos, Rosa Rubio y Juan Luis Cepa.
Rosa Rubio ha hecho una relación de cómo se van a distribuir los casi cuatro millones que se van a invertir y que irán a un total de trece centros de salud, con el objetivo de mejorar la envolvente térmica, la climatización, y las salas de calderas. Nueve de ellos en la provincia, con una cuantía de 2,1 millones de euros localizados en La Fuente de San Esteban, Aldeadávila de la Ribera, Peñaranda de Bracamonte, Matilla de los Caños, Béjar, Santa Marta de Tormes, Alba de Tormes, Guijuelo y Ledesma, destacando los 600.000 euros para Peñaranda y los casi 500.000 para Santa Marta
En la capital de Salamanca son cuatro los centros de salud en los que se realizará esta inversión: Garrido Sur-la Alamedilla, Sisinio de Castro-Garrido Norte, Alfonso Sánchez Montero en Pizarrales y Casto Prieto en San José.
Entre la capital y la provincia Salamanca tiene 36 centros de salud, y el Gobierno va a actuar e invertir en 13 de ellos, o lo que es lo mismo, ha insistido la parlamentaria salmantina, el 40% de estas dependencias sanitarias van a recibir dinero del ejecutivo que preside Pedro Sánchez para mejorar sus instalaciones.
Dinero que se suma a los 13 millones de euros que ya recibió el Hospital de Salamanca para la adquisición de equipos de alta tecnología, “en dos año han llegado a Salamanca 17 millones de euros del ejecutivo nacional para la mejora de las infraestructuras sanitarias de los salmantinos” concluyó.
Juan Luis Cepa ha aprovechado para exigir mayor implicación a la Junta para ayudar a los Consistorios a mantener en buenas condiciones los consultorios en zonas rurales . Un problema que hay que añadir al de la falta de facultativos y de profesionales en estos centros médicos con el consiguiente cierre de algunos de ellos o la supresión de consultas tanto de medicina familiar como de algunas especialidades.



