
Saelices ha vivido una mañana festiva motivada por la matanza tradicional. A las nueve y media, tras el reparto de aguardiente y dulces, se presentó a los mataderos de honor Francisco Bernal y Mercedes Pérez.

Seguidamente, tuvieron lugar las labores propias de la matanza del cerdo. A las doce almuerzo matadero, picado y adobo de carnes. A mediodía, comida popular y bailes con «Al son del tamboril».




















