Published On: 9 de febrero de 2024

Antes del pregón, realizó el tradicional «Pregoncillo» en la balconada del Ayuntamiento acompañado por multitud de autoridades

El Niño de la Capea, Pedro Gutiérrez Moya ha abierto oficialmente el Carnaval de Ciudad Rodrigo con un saludo desde el balcón de la Casa Consistorial y el posterior pregón en el teatro Nuevo Fernando Arrabal. Bajo la lluvia realizó el paseo desde un edificio al otro, del brazo de la reina del Carnaval Clara del Río, seguida de las damas Marta y Noelia Maíllo. En todo el recorrido, el famoso torero ha recibido el cariño por parte de los mirobrigenses.

Entre los presentes, se encontraba el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, el alcalde de Ciudad Rodrigo Marcos Iglesias, el alcalde de Salamanca Carlos García Carbayo y el obispo de Ciudad Rodrigo y de Salamanca, Mons. Retana. Además del resto de los miembros de la Corporación Municipal de Ciudad Rodrigo, diputados nacionales, provinciales, representantes de las cámaras municipales de Almeida y Guarda, entre otras autoridades y representantes institucionales.

La presentación del acto y del pregonero ha corrido a cargo de la concejal Paola Martín. A continuación, ha tenido lugar el inicio.

Ha sido un pregón repleto de vivencias personales, narradas de manera cercana, donde ha hablado del toro y de su recorrido taurino, con anécdotas incluidas. «El toro que forma parte de nuestro ADN, el símbolo de su cultura y su libertad y aquí en Ciudad Rodrigo forma parte de su tradición.» Comentó desde el inicio que para él era un orgullo pregonar este Carnaval.

Explicó que la primera vez que vino al Carnaval del Toro fue 1968, «nos colamos en el tren al que subíamos en Tejares aprovechando una cuesta, nos metíamos en el último vagón, lo hicimos con intención de torear en las capeas.» Un año más tarde participó en el Bolsín Taurino, esperaba ganar y al escuchar que no era ganador, salí corriendo del café Moderno y se fue caminando hasta la Fuente de San Esteban y desde allí le cogió una furgoneta hasta Salamanca. Dijo que aquel aldabonazo le vino bien para superarse. Ya en los años 70 toreó en el Carnaval de Ciudad Rodrigo con Mazanares, al siguiente año estuvo anunciado con Julio Robles. Cuando tomó la alternativa, cuando llegaban las fechas invernales solía encontrarse en América.

A continuación, relató un gran número de anécdotas, muchas de ellas en América, y en especial con México, país con el que siente una gran vinculación. También habló de su rivalidad con Manzanares y de su amistad con Julio Robles, «un hombre con un inmenso fondo humano».

Desde que dijo adiós a los ruedos, suele venir a Carnaval disfrutando mucho de la hospitalidad de los farinatos y del «inmenso respeto que tienen por el toro». Presenció cómo su hijo Pedro corría encierro y participaba en la capea.

Felicitó a la corte de honor, que representa a la juventud mirobrigense. Y recordó que conoció a la mujer de su vida y madre de sus hijos, tras saludarla como miembro de la corte de honor de las fiestas de Salamanca.

Para finalizar dijo: «Disfrutad los Carnavales, seguid defendiéndolos como lo hacéis con esa pasión» y felicitó a Ciudad Rodrigo por la declaración del montaje de la plaza como Bien de Interés Cultural Inmaterial.

Al terminar, Marcos Iglesias Caridad le entregó un recuerdo de Ciudad Rodrigo y le dirigió unas palabras de agradecimiento. Hizo una referencia al abuelo de la corte de honor, Manuel Pérez de Burgos, director durante muchos años de la Banda Municipal de Música.

Fotos del «Pregoncillo»

Fotos del Pregón Mayor

About the Author: Redaccion