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Echa a andar la primera semana del IX Miróbriga Campus en el Francisco Mateos

De cara a estas tres semanas cuentan con más de un centenar de niños y niñas inscritos, así como un intenso programa de actividades

La mañana en el Francisco Mateos tuvo un componente «especial» con el regreso de la actividad deportiva. El césped del septuagenario campo acogió la novena edición del Miróbriga Campus, un evento ya clásico del verano mirobrigense y que echa andar en la primera de sus tres semanas de actividad durante el mes de julio y parte de agosto.

De cara a esta edición pasarán por el campus un total de 104 niños y niñas, repartidos entre las tres semanas, estrenando la primera con 70 niños, la segunda 76 y la tercera semana 80, siendo de esas cifras muchos integrantes que escogen varias semanas, por lo que las cifras son considerables y estables a causa de este motivo. Gabri de Aller, promotor del campus, destacó que las inscripciones «han ido muy bien y han tenido una buena acogida».

En torno a las actividades, «no deja de ser un campus de fútbol», aunque el objetivo del mismo es fomentar la actividad deportiva, incluyendo también actividades como pádel, piraguas, escalada o piscina, entre otras, así como el trabajo en equipo y el compañerismo. En el aspecto puramente técnico se trabajan ejercicios adaptados a las diferentes edades y niveles, tanto generales como de tecnificación, ya que hay también integrantes que no son específicamente de la cantera del Ciudad Rodrigo CF, si no de incluso otras disciplinas deportivas.

Otro aspecto llamativo, que habla acerca del propio desarrollo del campus, son los monitores, pues hay nombres ya conocidos en el fútbol mirobrigense como es el caso de David Risueño, ex-jugador del Ciudad Rodrigo CF; Alberto Martín, jugador del Real Ávila; Iván Vicente, entrenador de la UD Mirobrigense, o Alberto Fraile, jugador del Jai Alai. Sin embargo, cada vez hay más monitores que pasaron por las primeras ediciones del campus como «alumnos», siendo el caso de Pablo Bernal, María y Paula.