Published On: 15 de febrero de 2025

ENTREVISTA/ Juan Antonio Pérez Pinto, Director de Lidia del Carnaval y novillero: «con los toros que salen en Ciudad Rodrigo no es para estar jugando»

Hablamos con uno de los «ángeles de la guarda» durante los festejos taurinos del Carnaval del Toro 2025 en Ciudad Rodrigo

Faltan menos de dos semanas para el Carnaval del Toro ¿Cómo estás? ¿Qué te dice el cuerpo?

Bueno, primeramente mandarle mucha fuerza y mucho ánimo a mi compañero José Andrés, que recientemente ha sido cogido en Valdemorillo y el hombre está pasando ahora un momento delicado. En torno a esto, lo afronto con mucha ilusión, porque todo mirobrigense el año lo empieza pensando en carnavales, así que con mucha motivación, mucha ilusión y aquí estamos, con la adrenalina a flor de piel.

¿En qué consiste la función de director de lidia?

La dirección de lidia la vienen realizando una serie de profesionales: Novilleros con caballos, banderilleros con novillos y toros, así como matadores de toros. Tiene que haber un mínimo de profesionalidad, no vale un chaval cualquiera, quiero decir, no puede ser alguien nuevo o que esté empezando en la Escuela de Tauromaquia. Entonces, la dirección de lidia es la figura de un profesional que tiene que haber en un festejo, entonces son populares (encierros, capeas, recortes…) y su función es estar cerca del animal para que en caso de algún tipo de accidente, bien sea personal o material, minimizarlo; por ejemplo, en una cogida evitar que vaya a mayores o en un accidente resolverlo en el momento y, de alguna manera, si el animal da guerra o cualquier otra cosa, meterlo en corrales o cualquier otra medida para evitar que el festejo se alargue.

¿Cómo es desarrollar esa función en el Carnaval del Toro?

Bueno, hay que decir que son prácticamente 6 animales al día durante 4-5 días, estamos hablando de muchos animales, alrededor de 30, que incluso algunos se repiten, entonces al final te pones delante muchísimas veces con unos toros muy grandes y el riesgo es extremo, porque hay una serie de condiciones que no dependen de nosotros y nos ponen en peligro, como podría ser el suelo u otras circunstancias. Entonces hay que estar muy preparado y muy concienciado para el que físicamente hay que estar muy bien preparado, porque tienes que llegar en condiciones al martes y son muchas carreras, te pones de 0 a 100 en dos segundos y hay que tener una concentración bárbara, además de estar en el sitio adecuado.

¿Cómo es tu preparación para ejercer esta función?

Yo me vengo preparando ahora un pelín más fuerte, porque necesitas un poco más de fondo, sobre todo físico, pero al final estoy todo el año entrenando, ya que cojo carnavales y luego vienen una serie de pueblos que hacen que aumentes hasta el invierno siguiente, cuando estás ya pensando en carnavales, así que estás todo el año delante de los toros y eso es preparación.

Luego a nivel mental, a medida que van pasando los años, de alguna manera se va uno concienciando de que de tu figura pueden depender muchas cosas. Que llegue un segundo antes o después puede depender la vida de una persona, aunque dependa de un cirujano luego, pero si a ese cirujano le puedes quitar el peso de una operación a vida o muerte vamos todos bien. Entonces mi preparación psicológica va durante todo el año, y aunque en los pueblos tienes menos tensión que en carnavales, pero estás siempre vinculado al toro y durante el invierno la preparación en el campo es física, pero también muy mental, ya que de ti pueden depender muchas cosas. Hay veces con más o con menos suerte, pero a medida que vas llegando a la fecha te concentras más o incluso pueden entrar los nervios.

En tu caso cuando ejerces como novillero a lo largo del año aprendes del toro, pero ¿Qué te enseñan sobre los astados concretamente los festejos populares?

Como bien comentas, decir que yo sigo toreando siempre que me dejan, si es cierto que mis circunstancias son distintas y el mundo del toro ahora está más complicado y es un «volver a empezar siempre».

Cuando vas a estos festejos nunca sabes lo que puede pasar. El animal nunca es igual y entonces aprendes que siempre tienes que estar concentrado, pues el toro te puede sorprender. Hay veces que aprendes, tanto para bien, como para mal, pero ahí estamos.

Juan Antonio Pérez Pinto: «Hay veces que si yo me pusiera estricto a lo mejor no se podría hacer ni una capea»

¿Y a nivel de la gente? Especialmente entre los maletillas y recortadores…

Yo considero que el toro es para todos. Entonces bien organizados sería el espectáculo mucho mejor, pues hay veces que ni entre los maletillas, ni entre los recortadores se ponen de acuerdo ¿Cómo se puede hacer eso? Pues es complicado, pero también es lo bonito del carnaval; al final si no hubiera polémica tampoco sería carnaval.

Y más allá de maletillas o recortadores ¿Crees que en los festejos populares se cometen muchas imprudencias por parte de la gente común?

Si, totalmente. Es verdad que en carnavales viene mucha gente de fuera y se cometen auténticas barbaridades. Hay veces que si yo me pusiera estricto a lo mejor no se podría hacer ni una capea, porque ves una serie de situaciones que dices «¿pero y este tío a donde va?». Hay mucha gente con conocimiento en la plaza, pero hay también mucha gente que baja en plan «bueno, a ver si pasa algo» y no saben ni donde están, ni que puede hacerles un toro. Se lo toman a chirigota y con los toros que salen en Ciudad Rodrigo no es para estar jugando, porque, a parte del trapío, la condición de la plaza hace y otros elementos que están en «el directo» también.

No es la primera vez que te vemos echar a alguien de la plaza…

Yo al final digamos que tengo un poco de autoridad en el decir «oye, esperad un momento, no saquéis este animal todavía que hay una persona que no puede estar aquí», bueno, pero es una cosa que vemos todos. Yo también hay veces que no veo y me viene alguien y me avisa de una persona que no está en condiciones…

La colaboración de la gente también es importante…

Si, si, tremendamente. Porque yo tengo 2 ojos, pero detrás mío hay 20 y muchos más, por lo que podemos ayudar entre todos a que el espectáculo tenga menos riesgo y vaya en favor de todos.

¿En qué ámbito podría mejorar el festejo popular en el Carnaval del Toro?

Al final cada espectáculo tiene su dinámica y cada animal te ofrece unas circunstancias diferentes, entonces es complicado buscar soluciones ideales. En carnavales, por ejemplo, una cosa que podría mejorar es que hay años en los que cae a primeros de febrero y eso hace que los desencierros, sobre todo, carezcan de suficiente iluminación, además, lo poco que hay de luz no está bien ubicado, pues genera que ni el toro vea, ni nosotros cuando estamos trabajando vemos, pues nos deslumbramos muchas veces ¿Cómo se puede solucionar eso? Pues habría que estudiarlo, porque no tiene una solución fácil.

De todos modos, la mayoría de los festejos están bastante depurados, aunque se puedan ir mejorando cosas y es como todo, puedes intentar mejorar por un lado y al final lo que consigues es ralentizar o estropear por otro, entonces, es eso, a base de pruebas se puede ir mejorando poco a poco. Todo es mejorable, pero luego nunca llueve al gusto de todos.

¿Cómo ves el futuro de la parte seria de la tauromaquia en términos generales?

Yo creo que ahora hay un movimiento pro-taurino, en el sentido de que se está dando mucha visibilidad a esto gracias a las redes sociales, que es donde está el marketing, entonces, gracias a Dios las tecnologías van evolucionando y, en parte, la tauromaquia se ha amarrado a esa tecnología para llegar a todo el mundo.

Es cierto que antes éramos un público «muy polémico», al haber cosas en el festejo serio que estaban muy mal vistas en general, pero a base de ir entrando poco a poco en todas las edades, especialmente desde abajo ir enseñando es algo beneficioso para el futuro y estamos viendo ahora mismo grandes cosas en la tauromaquia.

También estás de profesor en la Escuela de Aficionados Prácticos de Ciudad Rodrigo ¿Cuál es tu motivación para llevar a cabo esa función?

Principalmente porque me solicitaron «ayuda», en el sentido de que una serie de aficionados querían, en el día de mañana, poderle pegar un pase a una becerra. Puede parecer eso fácil visto desde fuera, pero no lo es, así que se pusieron en contacto conmigo y con José Andrés, entonces echamos «la pata pa´ alante». Es una cosa que no sabes que va a deparar hasta que no estás en ella y aquí lo estás viendo: Una cosa muy bonita, donde estamos hoy además una veintena de personas. Junto con triunfos importantes, es una de las experiencias más bonitas que estoy sintiendo ahora mismo, porque yo nunca había enseñado y estoy aprendiendo a enseñar, a la vez que me enseño a mí mismo sobre muchas cosas.

¿Qué es lo que tienes después de carnavales?

Es pronto para decirlo, porque el grueso de las direcciones de lidia empiezan sobre todo en los Corpus y un poquito ahora, además este año coincide con San Juan y eso no es hasta junio. Ahora está todo más parado, vas hablando, vas planeando, pero no puedes cerrar nada.

¿Y a nivel de festejos serios? Porque, por ejemplo, tuviste una participación destacada en el festival por la DANA celebrado en Alba de Tormes hace poco…

Bueno, yo, como sigo diciendo, estoy ahí para cuando quieran darme esa oportunidad. Unas veces puedo estar mejor o puedo estar peor, pero siempre demostrando que puedo estar preparado para retos mayores. Así que, si Dios quiere, puede saltar la sorpresa.

Ya por último, un consejo de cara a los carnavales para la gente que nos esté leyendo en Noticias Ciudad Rodrigo

Que tengan cuidado con los toros, pero sobre todo que los disfruten. Los carnavales es algo que decía al principio: Llega el miércoles de ceniza y estamos pensando ya en los del año que viene. Así que es eso, que los disfruten, que tengan cuidado y que no les tenga que librar de ninguna.