Los dos astados de Brazuelas dejan un sabor agridulce en la capea nocturna del viernes
Los dos animales tuvieron una presentación de sobresaliente, contrastando con el pobre juego que dieron sobre el ruedo
La Plaza Mayor de Ciudad Rodrigo acogió durante la madrugada del viernes al sábado la primera de las dos capeas nocturnas programadas para el Carnaval del Toro 2025. Una capea de sabor agridulce, pues la presentación de los astados, de sobresaliente, contrastó con el pobre juego visto sobre el rectángulo del coso mirobrigense.
El primero de Brazuelas fue un auténtico tanque. Enorme de tamaño, cornalón y playero, digno de plaza de primera, lo que daba mucha emoción al asunto. Sin embargo la cosa quedó ahí, pues el animal se enculó en tablas y se dedicó a dar vueltas por el coso ante la impotencia de maletillas y recortadores, que poco pudieron rascar. Destacar al director de lidia, Juan Antonio Pérez Pinto, quién se la jugó con esos dos marrajos para que no se demorara mucho el enchiqueramiento.
El segundo astado, menos gordo, aunque con dos puñales en las astas, tuvo más movilidad y barrió varias veces las talanqueras, aunque tuvo el mismo desenlace: En cuanto se vio mínimamente podido, metió los cuartos traseros en una esquina y a ver quién lo sacaba de ahí. Esta situación no emborronó el gran detalle de la noche a cargos del recortador y jugador del CD Tres Columnas, Marcos Muñoz «Cholo», quién mostró una tela en memoria del fallecido Álvaro Pérez Ortega antes de la salida del segundo y le dio, probablemente, el recorte más sonado y bello de la noche.




