Published On: 19 de abril de 2025

(VIDEO y FOTOS) La lluvia molesta pero no «agua» la tarde de La Charrada de Ciudad Rodrigo

El festival, celebrado en la plaza Mayor ante numeroso público,  tuvo que interrumpirse en dos ocasiones por pequeños chubascos

 

La 44ª edición de La Charrada, fiesta de interés turístico regional, se celebró en la tarde del Sábado Santo como es tradicional. Viento frío y ocasionales chubascos que condicionaron la celebración del festival, ya que debido a la lluvia el programa previsto se vio interrumpido en dos ocasiones. Sin embargo, las ganas de fiesta, de baile y de compartir folclore fueron más fuertes y todos los grupos actuaron con normalidad, sólo la agrupación foránea invitada, la que provenía de Huelva, que actuó en último lugar, tuvo que bailar ya en el suelo y no pudo subirse al escenario por encontrarse completamente mojado.

El festival comenzó a las cinco de la tarde con la actuación del grupo de Santibañez de la Sierra, que mostró sus mejores danzas de palos. A continuación fue el turno del grupo de Peñaparda, al son del pandero cuadrado. Seguidamente, bailaron desde la Sierra de Francia un único grupo de La Alberca, Mogarraz, Garcibuey y Cepeda, entre ellos Leopoldo de Mogarraz,  que con 85 años demostró que sigue bailando como el mejor. Seguidamente, fue el turno de los dulzaineros y redoblante de Valdecarros y Pitiegua, para continuar con el grupo Charros y Jotas de Lumbrales que tuvieron que bajarse del escenario antes de comenzar porque empezó a llover, luego retomaron la actuación con normalidad.

Fue el turno, posteriormente, del grupo El Fandagu de Robleda, momento escogido para la entrega de la Encina Charra a al tamborilero José María Mateos y a su esposa, a título póstumo, Catalina Sánchez. José María recibió la Encina Charra de manos del alcalde Marcos Iglesias, tras una introducción de la concejal de Cultura, Belén Barco que hizo un recorrido por la trayectoria, relacionada con el folclore, de este matrimonio. Fue un momento muy emotivo, donde José María no perdió la oportunidad de hacer extensible el premio a todo su grupo, El Fandangu, que luego bailó acompañado por el son de su tamboril.

Antes de terminar el baile robleano, comenzó a llover de nuevo, por lo que el festival se vio de nuevo interrumpido. Faltaba un único grupo, el invitado, de la Sierra de Huelva, que bailó finalmente en el suelo, primero en los portales de la Casa Consistorial y después ya al lado del escenario, ante numeroso público.

La fiesta se remató con la ya tradicional verbena charra, donde todo el mundo toca algún instrumento, baila o canta en la plaza Mayor de Ciudad Rodrigo, epicentro del sentimiento y folclore charro cada Sábado Santo.

 

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