Termina la 2ª fase de las obras en la Rúa del Sol con una importante novedad en el asunto de la fibra óptica
Desde el Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo se ha anunciado que todo el casco histórico dispondrá de fibra a partir de este viernes
El Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo visitó durante la mañana de jueves el resultado de las obras correspondientes a la segunda fase de la Rúa del Sol; unas obras que se han finiquitado más de un mes antes de lo previsto y que completan el trazado de este paso directo al corazón del casco histórico.
En este sentido, Marcos Iglesias, Alcalde de Ciudad Rodrigo ha destacado la importancia de la rúa como «zona clave de tránsito», mostrando su satisfacción por la rápida labor de la empresa adjudicataria, así como porque, con esta, todas las puertas de la ciudad están reformadas, aunque ha abierto la puerta a «darle una vuelta» a la situación actual de Amayuelas, que es la que primero se reformó en los años 90.
Más que dejar la puerta abierta, el mandatario mirobrigense ha anunciado que la línea de trabajo será completar un plan de reforma del casco histórico a través de los Fondos de Cohesión Territorial de la Junta de Castilla y León, siendo la siguiente actuación en la calle Almendro para, si es posible, seguir posteriormente con la calle Sepulcro.
Por su parte, Ramón Sastre dio dos novedades: La primera es el cambio de las papeleras por un modelo de color marrón de acero galvanizado sin bolsa. Dichas papeleras estarán repartidas por la Rúa del Sol y por la Plaza Mayor. La otra novedad tiene que ver con la fibra óptica, pues el 1er Teniente de Alcalde anunció que el próximo viernes ya habrá fibra habilitada en todo el casco histórico correspondiente al centro de la ciudad.
Por último, el concejal Rubén Benito argumentó que esta intervención habría permitido una mejora en lo referente a movilidad y aparcamiento, aunque se implementarán medidas para lograr evitar problemas para los viandantes a la hora de pasar por una de las esquinas de la Casa del Cañón, donde anteriormente un coche aparcado podía cortar el tránsito a pie.











