Published On: 4 de julio de 2025

OPINIÓN/ Salir del banquillo

Manuel Diosleguarde, tras no desaprovechar la oportunidad de Zamora, empieza a tener cabida en alguno de los carteles de verano taurino

Diosleguarde saliendo a hombros con Borja Jiménez/ FOTO: Plaza de Toros de Zamora

Artículo de Héctor García

Una de las mejores noticias para los aficionados al toro de Ciudad Rodrigo y comarca este mes se ha dado en Arévalo, plaza que ha anunciado hace pocas horas la entrada del matador de toros Manuel Diosleguarde en uno de sus carteles de la feria, sustituyendo a Marco Pérez, mañana sábado 5 de julio, a las 19:30 h, con toros de El Parralejo y acartelado con Daniel Luque y Emilio de Justo. Una fecha que supone la segunda corrida de toros de la temporada 2025 para el diestro diosguardense tras el triunfo en Zamora el pasado mes de junio, cogiendo también una sustitución de Marco Pérez.

Manuel Diosleguarde, solo con tres festivales en su haber (Ciudad Rodrigo, Sancti Spiritus y Salamanca) este año, se presentó la semana pasada en el coso de La Bien Cercada con la necesidad de que pasara algo, pues desde su regreso tras la gravísima cogida de Cuéllar en 2022 el diestro había quedado relegado de forma injusta al temido «banquillo»; y vaya si pasó, toreando con intensidad y temple a sus dos oponentes para cortar tres orejas y salir a hombros junto con uno de los matadores que también ha pasado por el banquillo y que ha salido a base de paciencia y de aprovechar oportunidades, como es Borja Jiménez.

Este camino hacia Zamora no ha sido fácil estas tres últimas temporadas como matador de toros, en las que, tras cortarse de raíz en Cuéllar la temporada del 22, vivió un 2023 donde toreó 8 festejos y un 2024, con una Copa Chenel de por medio, en la que se vistió de luces 9 veces y debutó como matador de toros en una plaza de 1ª categoría. Así pues, en una temporada del 25 donde a principios de verano parecía la cosa infausta, es a través de la profesionalidad y el tesón donde el diosleguardense empieza a volver a sacar la cabeza, un año más, en un mundo del toro cada vez menos meritocrático y en el que se deja muy poco hueco a matadores emergentes. La mentalidad cortoplacista de algunos empresarios de plazas de toros, apostando por lo fácil y no por el futuro, hace daño a la fiesta.

Y es que el mundo del toro cada vez se vuelve más hostil con un concepto tan elemental dentro de él como es la oportunidad y la meritocracia, visto está en el nulo valor que se le da a una Puerta Grande en Las Ventas o, en esa misma plaza, a la ausencia del verano dentro de la temporada venteña como lugar de opción. En el caso de Manuel Diosleguarde la cosa es más sangrante, pues, a pesar de ir «sumando puntos» durante estos últimos veranos en casi todas las plazas, ni siquiera se le ha dado la oportunidad de confirmar alternativa en Madrid. Cuando lo que pasa en los despachos importa más que lo que pasa en el ruedo es señal de que el sector se está devorando a sí mismo.

Toda esta situación tiene una parte que también honra, teniendo en cuenta que en la provincia de Salamanca es un matador con cierto ambiente, viéndose claro en Zamora, donde movió a una legión de 200 partidarios entre los miembros de su peña taurina y otros particulares, que no le han dejado de lado y que siguen apoyándole a pesar de las dificultades. Un sector de aficionados que creen en un proyecto que se lleva construyendo años y que, a pesar de las piedras en el camino y del «banquillazo» taurino, no decae. En Arévalo mañana sábado tendrá Manuel Diosleguarde una nueva fecha donde hacer su toreo, que tan caro vale, pero que pocos dentro del sector valoran. Veremos si abren los ojos de una vez.