Published On: 15 de agosto de 2025

Robleda y Fuenteguinaldo acogen a los vecinos de El Payo desplazados por el incendio

Alrededor de 300 personas se encuentran ubicadas entre ambas localidades, siendo atendidas inicialmente por los vecinos

(FOTOS: Mateo García y Héctor García / INFO: Rebeca Jerez y Héctor García)

El incendio que en estos momentos mantiene en vilo a la comarca de Ciudad Rodrigo, en especial a la zona del Rebollar, ha tenido la consecuencia, como ya se conoce, del desplazamiento forzoso de los vecinos de El Payo a los municipios de Robleda y Fuenteguinaldo, quiénes raudos ofrecieron sus instalaciones para acoger a los afectados, al igual que han hecho Villasrubias, Navasfrías, Peñaparda y Ciudad Rodrigo, sin ser necesario en estas últimas el uso de instalaciones, aunque sí han prestado ayuda en lo que han podido.

Algo más de 300 personas evacuadas permanecen en Fuenteguinaldo, 175 en la sede de la Mancomunidad y 20 en el Colegio, así como 70 personas en el Polideportivo de Robleda. En lo referente a la localidad guinaldesa, donde también se encuentra (concretamente en el Pabellón) el centro logístico del centenar de operativos de la UME que trabajan sobre el terreno, lo que está primando es la solidaridad para con los vecinos de la región afectados; destacan los voluntarios de la localidad, quiénes se han organizado eficientemente para llevar allí todo lo necesario (Fruta, agua, yogures, bocadillos, etc…) a través de un mensaje puesto desde el consistorio a través del grupo de WhatsApp de las peñas de la localidad, estando, como es evidente, los responsables municipales al pie del cañón desde el minuto 1.

En Robleda la situación es similar a Fuenteguinaldo. Se mantienen en la localidad 70 personas ubicadas en la zona del pabellón, recibiendo la solidaridad vecinal a través de enseres, comida y agua. Necesarios para unas condiciones óptimas a la hora de pasar la noche en un municipio que se encuentra en fiestas y que se ha detenido en pos de la ayuda a los vecinos de otras localidades, todo ello coordinado también por el Ayuntamiento.

La preocupación principal por parte de los afectados se encuentra en la noche, donde los efectivos terrestres trabajarán con ahínco para perimetrar las llamas, pero no pudiendo trabajar los medios aéreos por motivos obvios de visibilidad. En este sentido se espera una noche dura, aunque se confía en que la bajada de las temperaturas y la ausencia de viento en las últimas horas puedan ayudar en las labores de extinción de un fuego cuya columna de humo es perfectamente visible a decenas de kilómetros a la redonda.