La parroquia de San Andrés se prepara para celebrar San Francisco de Asís
Además de la fiesta del Tránsito y la onomástica del santo, está prevista una peregrinación a El Zarzoso con motivo del VIII Centenario del Cántico de las Criaturas
La iglesia parroquial de San Andrés de Ciudad Rodrigo se prepara para la celebración de San Francisco de Asís. La festividad será el próximo sábado 4 de octubre y está programada una Eucaristía a las ocho de la tarde. En la víspera, tendrá lugar la fiesta del Tránsito, también a las ocho de la tarde.
Cuentan que San Francisco de Asís pasó por Ciudad Rodrigo camino de Santiago de Compostela. Coincidió su visita con la construcción de la Catedral civitatense y es por ello que en el principal templo de la diócesis hay una imagen del santo, tal vez la única que se le hizo en vida. Fuera como fuese, la huella franciscana en Miróbriga es intensa y hay pruebas de ello en diversas localizaciones sobre todo en el entorno de la iglesia de San Andrés, enclavada en el Arrabal de San Francisco y cercana a dos antiguos conventos franciscanos.
Por esta razón, desde hace cuatro años, la parroquia de San Andrés se está convirtiendo en punto de referencia del franciscanismo en Ciudad Rodrigo.
Cada 3 de octubre es la vigilia de la muerte de San Francisco de Asís y, en todo el mundo, cada centro y lugar franciscano realiza una celebración especial y cargada de contenido simbólico, el Tránsito. También en la iglesia parroquial de San Andrés se realiza esta vigilia anoche.
Además, el domingo 26 de octubre, desde la parroquia se ha organizado una peregrinación con motivo del VIII Centenario del Cántico de las Criaturas. El destino será el convento franciscano de El Zarzoso, en El Cabaco. La salida está prevista desde el Arbol Gordo a las cuatro de la tarde. San Francisco de Asís compuso el Cántico en 1225, durante un período de sufrimiento físico y espiritual, poco antes de su muerte. Es una de las obras más emblemáticas de San Francisco, alabando a Dios a través de todas las criaturas. u obra es un pilar de la espiritualidad franciscana, promoviendo la fraternidad, la humildad y el amor por la creación como una manifestación del amor divino. El centenario de esta composición se ha celebrado con diversos actos en todo el mundo a lo largo del presente año.







