Recuerdo de la reforma de la Casa Consistorial mirobrigense motivado por la visita de los descendientes del arquitecto Joaquín de Vargas
La reforma de este edificio renacentista tuvo lugar en el año 1904
(Fotografías publicadas en el libro «Arquitecturas de Ciudad Rodrigo» de José Ramón Nieto y María Teresa Paliza)
La visita este viernes de descendientes del arquitecto Joaquín Vargas a Ciudad Rodrigo, cuya recepción tuvo lugar por parte del alcalde Marcos Iglesias y diversos concejales en el salón de actos de la Casa Consistorial, nos lleva a recordar cómo fue la reforma de uno de los mejores edificios renacentistas de la ciudad, la Casa Consistorial, en el año 1904.
(Visita de los descendientes de Joaquín Vargas, este viernes 7 de noviembre. Fotografías: Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo)
El arquitecto gaditano-salmantino Joaquín Vargas diseñó la reforma de la Casa Consistorial de Ciudad Rodrigo así como otros conocidos edificios mirobrigenses como la Casa del Millón (que hace esquina entre la calle Cardenal Pacheco y Julián Sánchez) o el colegio San Francisco. Fue también arquitecto diocesano de Ciudad Rodrigo, Zamora y Salamanca.
La Casa Consistorial de Ciudad Rodrigo es un edificio del siglo XVI que a principios del siglo XX debía estar en muy mal estado, según indican los autores de «Arquitecturas de Ciudad Rodrigo», José Ramón Nieto y María Teresa Paliza. Los concejales se habían visto obligados a trasladar su sede a la casa de la Audiencia, «que tampoco se encontraba en buenas condiciones, por lo que se planteaba la disyuntiva de reparar ésta o el primitivo concejo. Afortunadamente el teniente alcalde D. Aquilino García Carbajal abogó por la segunda solución» y se intervino en el edificio de la Casa Consistorial.
La actuación de Vargas, llevó a desmontar el tercer cuerpo del edificio, rebajar las torrecillas, inventarse un ala entera, con lo que se perdió la iglesia de San Juan, que primero perteneció a los templarios y luego a los caballeros del Hospital, tenía tres naves de bóvedas de crucería del siglo XVI.
(Planos de Joaquín Vargas publicados en el libro «Arquitecturas de Ciudad Rodrigo»)
Tras la reforma, el edificio en alzado quedó reducido a dos pisos y en planta ampliado a una ele. Aprovechó lo soportes mediales en el ala nueva, que fueron decorados por «el muy activo en Ciudad Rodrigo» Joaquín Tarabella, según explican los autores José Ramón Nieto y María Teresa Paliza. No se realizó todo lo proyectado por el arquitecto.













