Las trabajadoras de la Residencia Mixta se concentran para pedir una mejora salarial
Señalan que llevan esperando tres años una mejora ya prometida, así como demandan un mayor número de personal
Las trabajadoras de la Residencia Mixta de Ciudad Rodrigo, a través de UGT, CCOO y CSIF, se concentraron durante esta mañana para exigir a la administración una mejora de sus condiciones salariales, algo que se prometió en el año 2022 pero que aún, tres años después, no se ha materializado.
La protesta, que aglutina a trabajadores de los grupos profesionales más bajos, busca visibilizar una situación calificada como «insostenible» y que, según señalan los denunciantes, «prioriza a los altos cargos mientras olvidan a a quiénes trabajan directamente con las personas en servicios esenciales como las residencias».
La situación, como se comenta en el primer párrafo, viene dada desde el año 2022, concretamente desde el mes de julio; cuando se aprueba una importante subida salarial para los grupos altos de la institución. En este sentido, a las trabajadoras de categorías inferiores se les habría prometido que serían los siguientes en ver mejoras en sus condiciones, algo que hasta la fecha no se habría producido.
«No entendemos la brecha salarial existente en la propia administración», señalan desde el sector obrero, apuntando que muchos de estos empleados públicos se encuentran con nóminas cercanas al Salario Mínimo Interprofesional. De la misma forma, durante la concentración han pronunciado cánticos como «mala gestión de la Diputación», «Cuidar al ciudador», «sueldos dignos ya», «Iglesias, súbenos el sueldo», «Queremos el C1» o «C1 ya, por dignidad», entre otros.
Más allá del salario, las reivindicaciones incluyen elementos como la mejora de las condiciones laborales y mayor personal disponible, explicando que en ocasiones «no se llegan a cubrir los cupos mínimos necesarios» y apuntando a que «esta precariedad es la causa directa por la que la Diputación tiene problemas para encontrar personal», pues las condiciones laborales «son tan poco atractivas que los profesionales prefieren buscar empleo en otras administraciones como SACyL».
Las trabajadoras han avisado que las movilizaciones continuarán hasta que la Diputación de Salamanca atienda a sus peticiones y se siente a negociar «una solución real para los cerca de 500 empleados que se sienten olvidados».

















