Published On: 28 de noviembre de 2025

ENTREVISTA/ El grupo de aficionados prácticos de Madrid que lleva el nombre de Conrado Abad: Así es «Chenel y Abad»

Este grupo pertenece a la Asociación «Chenel y Oro», cuyo presidente, Yanko Ordoñez, nos atiende para explicarnos el por qué de dicho nombre

Clase en la ganadería de Los Mimbrales con los matadores Rubén Sanz y Frascuelo FOTO/ ATC Chenel y Oro

La figura de Conrado Abad no es única del patrimonio mirobrigense. Su legado y su personalidad trascendieron a ámbitos que pueden parecer alejados dentro del mundo del toro, pero que hacen que el recuerdo de «El Eterno Maletilla» siga presente más allá de las localidades que frecuentaba, como es el caso de la Asociación Cultural Taurina «Chenel y Oro», ubicada en Madrid y cuyo grupo de aficionados prácticos ha tenido en consideración incluir en su denominación el apellido del capa zamorano junto con el apellido de uno de los toreros más importantes de la historia de Las Ventas: Antonio Chenel «Antoñete».

A cuenta de esto, hemos conversado con el presidente de «Chenel y Oro», Yanko Ordóñez, para conocer de primera mano el por qué de «Chenel y Abad», así como la asociación en cuestión y como se ve desde la capital la fiesta grande de Ciudad Rodrigo: El Carnaval del Toro.

Clase en la ganadería de Los Mimbrales con los matadores Rubén Sanz y Frascuelo FOTO/ ATC Chenel y Oro

¿Qué es «Chenel y Oro»?

Es una agrupación, principalmente de la Plaza de Madrid, que nos juntamos hace ya un tiempo para constituirnos de forma más persistente en la defensa de los valores principalmente de la Plaza de Madrid. Somos un grupo muy numeroso, tanto en socios, que somos 40, y luego llegamos a más de 200 entre socios y simpatizantes.

La verdad es que hacemos un montón de actividades, empezamos poco a poco pero ahora son casi 17 actividades en todo el año y es un no parar. Desde que arrancamos haciendo visitas a ganaderías, hacemos 2 al año, también 3 clases prácticas de la academia «Chenel y Abad» y otras 3 clases teóricas durante el año, hacemos además paseos taurinos por Madrid con el historiador Juan Salazar, viajes a ferias, campañas culturales… un montón de cosas.

Es un gusto porque la mayoría de la asociación son gente joven, de veinte y pocos años y tienen mucha ilusión por defender la tauromaquia. Al igual que en Salamanca estaréis un poco concienciados de salvar los valores y las tradiciones, nosotros intentamos lo mismo con la Plaza de Madrid.

¿Por qué Conrado Abad?

Pues nosotros de alguna manera como tú estamos vinculados al mundo del toro, muchos a la Comunidad de Madrid porque somos la mayoría de aquí principalmente, pero con el espíritu a nivel nacional de todas las partes y consideramos que Salamanca es fuente de tradición y con ella también Conrado Abad. Cuando Conrado dejó de estar con nosotros pues, desde la lejanía y sin tener ninguna vinculación cercana de familiares, vimos la posibilidad de convertir nuestro ocio, nuestro hobbie, que era salir a torear como «aprendices de maletillas» con su figura, con su imagen, y de alguna manera el ponerle el nombre es una forma de mantener un legado desde la distancia, porque nosotros no somos de allí, pero intentando mantenerlo con el mayor de los respetos.

¿Qué tipo de actividades realizáis en esta agrupación de Aficionados Prácticos?

Nosotros hacemos al año 3 clases prácticas, que se hacen siempre en enero, en junio y en octubre, que son los meses en los que no coinciden con actividades nuestras, y esas clases prácticas siempre viene un maestro y tienen una temática propia: En una clase puede ser el toreo al natural, en otra el toreo con la derecha… cualquier otra temática.

Previamente a esa parte práctica se hacen clases teóricas en las que primero podamos ponernos en contacto con ese maestro y que podamos ir avanzando aspectos que quiera ir consiguiendo en esa clase práctica y luego, además, de la propia formación con esas clases hacemos formaciones generales. Por ejemplo hicimos una con ANPTE (Asociación Nacional de Presidentes de Plazas de Toros de España) en lo referente a la legislación y al reglamento taurino, lo que es una academia para aprender el toreo desde la parte más práctica hasta la parte más teórica.

Visita a la ganadería de Baltasar Ibán (FOTO/ ATC Chenel y Oro)

¿Cuál es el valor que puede aportar el ser un aficionado práctico?

Valor primero de expresión, ya sea cultural o personal. El toreo se lleva y muchas veces, cuando te pones delante del animal, es cuando gana protagonismo. Luego también sirve para poner en contexto la valía de lo que vemos en la plaza; cuando te pones delante de un animal, por muy pequeño que sea, pone en contexto la valía de cuando se cuaja un toro, se lidia un toro, sea en un festejo tradicional o popular. También por ocio, a nosotros nos gusta mucho y todo lo que sea estar en una plaza de tientas nos apasiona.

¿Conocéis el Carnaval del Toro de Ciudad Rodrigo?

Si, si, hombre. Cualquier aficionado sabe que Ciudad Rodrigo es cuna del toro y quién más y quién menos ha pasado por ahí y ha disfrutado. Luego siempre que coincide el tiempo y coincide la familia si que vamos, y más hoy en día que hay que preservar esa tradición y esa liturgia. En esa línea nos constituimos nosotros, para defender lo nuestro en nuestra zona, pero con la memoria de Conrado defender también lo vuestro, aunque sea desde la distancia, pero que al menos en algún trocito de España se siga escuchando ese nombre y esa zona.

¿Por qué es importante mantener el legado y la tradiciones en una zona?

Eso tiene muchas aristas. Primero, las raíces de una persona son importantes para tener un foco, para trazar la línea de tu vida. Uno siempre quiere continuar el legado que ha recibido de sus padres, de sus abuelos por honor ¿No? y luego es algo que te constituye como persona, culturalmente uno tiene que tener un arraigo y creo que la cultura taurina que tenéis en Ciudad Rodrigo es algo que vincula a la persona con el terreno y que le hace tener una perspectiva.

Siempre se habla con un carácter negativo de las personas que no saben a donde van, de las personas que no tienen un foco en su vida y creo que las tradiciones a todo el mundo, a todos los que las vivimos, nos centran y nos hacen perseguir una causa con un sentido. Creo que es algo muy bonito.