Published On: 21 de abril de 2026

ARTÍCULO/ La primigenia Escuela de Tauromaquia de Ciudad Rodrigo

Rescatamos una iniciativa originada en Interpeñas en el año 1982 y que sirvió de trampolín a varios jóvenes que querían ser toreros

Ciudad Rodrigo cuenta con una rica tradición taurina en la que han surgido diferentes iniciativas a su alrededor. Una de ellas, quizá de las más adelantas a su época, estuvo vigente durante la primera mitad de los años 80 y sirvió como trampolín para varios jóvenes que querían iniciarse en el siempre complicado mundo del toro: La «primigenia» Escuela de Tauromaquia de Ciudad Rodrigo.

La Escuela de Tauromaquia de Ciudad Rodrigo nace un 7 de mayo de 1982, apenas 6 años después de la Escuela Nacional de Tauromaquia en Madrid, de la mano de Alipio Carlos Martín, Ángel de Elías, José Manuel Ballesteros, Antonio Pérez, José Luis Santos Alcalde, Manuel Santos Alcalde, José Manuel Esteban Rodríguez y Manuel Barbero. Todo ello con el fin primordial de promocionar la ya existente afición al arte taurino en Miróbriga.

De la misma forma que esa Escuela Nacional arrancó al calor de la Casa de Campo de Madrid, la mirobrigense encontró su sitio en Interpeñas, sociedad que amparó y promocionó esta iniciativa. A esta escuela podía apuntarse sin ningún tipo de cuotas ni aportación dineraria alguna, todos los alumnos comprendidos entre los 8 y los 19 años de edad, sin ningún requisito más, ni diferenciación por sexo.

En la primera temporada, la del 82, la Escuela Taurina de Ciudad Rodrigo contó inicialmente 21 chavales, que comenzaron las clases el día 16 de mayo y que pronto se convertirían en el elevado número de 53. Estas clases teórico-prácticas, a cargo de José Luis Santos Alcalde, y de educación física, a cargo de Alipio Carlos Martín, se impartieron del 26 de mayo al 20 de junio, los sábados a las 18:00 h y domingos a las 11:00 h. Ya a partir del 21 de junio, coincidiendo con el periodo de vacaciones estivales, se incorporarían también los viernes. En este tiempo contarían también con alguna «clase magistral» por parte de algún matador de toros destacado, como fue el caso de Julio Robles, así como del torero local Emilio Martín Acicalla “El Titi”.

Las primeras muestras prácticas

Esa primera temporada llegarían las primeras muestras prácticas, siendo una de ellas el día 6 de agosto de 1982, cuando los alumnos de la escuela fueron a la finca de “Hernandinos”, propiedad de D. Dionisio Rodríguez, en la que tuvieron la oportunidad de torear algunas becerras. En dicha prueba, inicialmente los jóvenes alumnos se mostraron algo medrosos, aunque poco a poco se fueron animando y todos acabaron toreando, teniendo incluso que intervenir los docentes de la escuela para que fueran saliendo de uno en uno.

El gran primer día de dicha escuela y que se repetiría en años sucesivos. Sería en el Día del Peñista de 1982 (8 de agosto), con un tentadero con dos eralas de D. Manuel Delgado Sánchez-Arjona en el que intervendrían los alumnos más aventajados de la escuela, entre los que, sin saberlo, estaban dos futuros matadores de toros mirobrigenses: José Luis Ramos y José Ramón Martín Manjarrés (Ambos pertenecerían posteriormente a la primera hornada de la Escuela Taurina de Salamanca, fundada en febrero de 1985), que conformaron ese día terna con Carlos Sánchez-Vasconcellos, Miguel Ángel Regalado, Alberto Rodríguez Melchor y Fidel Borrego Rollán.

José Luis Ramos: El alumno más aventajado

JOSÉ LUIS RAMOS SAN MARTÍN - historiadeltorero

Al igual que la Escuela Nacional de Tauromaquia encontró en José Cubero «Yiyo» su primer diamante en bruto, la Escuela de Tauromaquia de Ciudad Rodrigo tendría en José Luis Ramos dicho paralelismo, salvando las distancias. El futuro matador de toros mirobrigense daría en la escuela de Interpeñas sus primeros pasos y encontraría, apenas un año después de iniciar la andadura, su primera gran oportunidad.

Sería un 20 de agosto de 1983 en la Plaza de Toros de Santa Cruz, con un festival benéfico en beneficio del Asilo de Ancianos, Hospital de la Pasión, Cáritas, Conferencias de San Vicente de Paul y Cruz Roja; con reses de José Matías Bernardos y Juan Mari Pérez Tabernero. El cartel con el que debutó el mirobrigense esa tarde es de lo que hoy se denomina como «superlujo»: Pedrés, Jaime Ostos, Curro Romero, SM El Viti y Andrés Hernando alternaron con Ramos, quién cortó una oreja y fue paseado a hombros por el albero mirobrigense.

Ya en la temporada del 84, José Luis Ramos quedaría finalista del Bolsín Taurino Mirobrigense y torearía en el «rectángulo mágico» el festival taurino del Carnaval del Toro 1984, alternando en el cartel con José María Manzanares, Julio Robles y «Gallito» de Alfaro. Esa campaña de 1984 ya torearía de forma regular; combinando actuaciones fuera de Castilla y León como Valencia, Logroño, Olite, Nájera y Laguardia con «bolos» en diferentes localidades de la provincia y la comarca como El Bodón, Sequeros, Lumbrales, Fuenteguinaldo, Los Santos, Aldeadávila, Villavieja de Yeltes y la propia Ciudad Rodrigo.

Tras una temporada en el circuito de las sin caballos, José Luis Ramos debutaría con caballos el 30 de septiembre de 1984 en la Plaza de Toros de Córdoba, con los novilleros cordobeses Carlos Domino y Paco Zurita y lidiando reses de Felipe Bartolomé. Cortaría una oreja en el segundo utrero, de nombre «Distinguido», para iniciar así su andadura con picadores.

 

Las informaciones recogidas en este artículo provienen del Semanario Mirobrigense «La Voz de Miróbriga», en sus ediciones de agosto de 1983, febrero, septiembre y octubre de 1984, así como del artículo “La Escuela Taurina de Interpeñas”, publicado por J.L. Santal en el Libro de Carnaval de 1983.