La historia del Carnaval del Toro entre 1932 y 1956 se hace patente en la nueva obra de Juan Tomás Muñoz
La presentación contó con la presencia del ex-Consejero de Cultura de la Junta, Gonzalo Santonja, quién ha escrito el prólogo
La Casa Municipal de Cultura acogió este viernes la presentación del segundo volumen sobre la historia del Carnaval del Toro y los festejos taurinos en Ciudad Rodrigo, una obra del investigador Juan Tomás Muñoz que recorre la evolución de la fiesta mirobrigense entre los años 1932 y 1956. El acto, organizado con la colaboración del Centro de Estudios Mirobrigenses, contó también con la presencia del exconsejero de Cultura de la Junta de Castilla y León, Gonzalo Santonja, autor del prólogo del libro, quien puso en valor el rigor de una investigación que profundiza en uno de los periodos más complejos y decisivos de la historia del festejo.
Durante su intervención, Juan Tomás Muñoz explicó que esta publicación da continuidad al primer volumen, dedicado al periodo comprendido entre 1732 y 1931, y avanzó que su intención es completar la investigación con nuevas entregas, hasta conformar una obra que probablemente alcance los cuatro tomos. El autor señaló que este segundo libro mantiene la misma estructura que el anterior, organizando el contenido año por año para facilitar la consulta y permitiendo al lector descubrir de forma independiente los acontecimientos más destacados de cada edición del Carnaval del Toro.
El investigador destacó que la obra no solo analiza la evolución de los festejos taurinos, sino también el contexto social, político, económico y cultural que marcó aquellos años. Entre los episodios más relevantes figuran las dificultades provocadas por las prohibiciones gubernativas durante la Segunda República y el franquismo, la suspensión del carnaval durante la Guerra Civil, el nacimiento de las denominadas «Fiestas Tradicionales» como fórmula para mantener viva la celebración, los intentos de trasladar las fiestas al verano o al mes de abril, la aparición del pregón carnavalesco y de la figura de la reina de las fiestas, así como la incorporación de nuevos actos que fueron configurando el Carnaval del Toro moderno. También recordó sucesos históricos como el incendio del Casino en 1954, la celebración de festivales benéficos o las primeras iniciativas para ampliar el coso taurino y mejorar la organización de los festejos.
Juan Tomás Muñoz subrayó igualmente que el libro refleja el profundo arraigo de la tauromaquia popular entre los mirobrigenses, capaz de superar prohibiciones, adversidades meteorológicas y dificultades políticas para mantener intacta la esencia del Carnaval del Toro. La publicación incorpora además un abundante material gráfico procedente del Archivo Municipal, de la revista El Ruedo y de diversas colecciones particulares, con especial agradecimiento a la familia Martínez Castilla por las imágenes cedidas, incluida la fotografía de portada. Como novedad, y por sugerencia de Gonzalo Santonja, el volumen incorpora un amplio índice onomástico que permitirá a muchos lectores localizar a familiares y protagonistas de aquellos carnavales, convirtiendo la obra en un valioso documento para la memoria colectiva de Ciudad Rodrigo.


















