4 de agosto de 2026

Borja Jiménez «hace faena» con un concurrido pregón en la víspera del Martes Chico 2026

El matador de Espartinas abrió los actos de la décima edición de la fiesta del comercio mirobrigense fuera de murallas

El matador de toros Borja Jiménez ha sido el encargado de pronunciar este lunes el pregón del Martes Chico 2026, en la víspera de una celebración que volverá a llenar este martes las calles de Ciudad Rodrigo de puestos comerciales y visitantes. El torero de Espartinas centró su intervención en la importancia del comercio de proximidad, la tradición taurina mirobrigense y el valor de la perseverancia.

El diestro comenzó agradeciendo al consistorio la elección y el recibimiento dispensado, reconociendo la emoción que sintió al ser designado pregonero de la décima edición. En sus primeras palabras destacó que Ciudad Rodrigo no es únicamente una localidad de gran riqueza histórica y cultural, sino también «una ciudad con alma taurina», en la que el toro forma parte de la vida cotidiana, las calles, las conversaciones y los recuerdos de sus habitantes.

Una parte destacada del pregón estuvo dedicada, como no podía ser de otra manera, a los comerciantes. El matador puso en valor el esfuerzo, los madrugones y la incertidumbre que existen detrás de cada persiana que se levanta diariamente. «Un comercio no es solamente una tienda; es un punto de encuentro», afirmó antes de recordar que estos establecimientos crean relaciones, mantienen servicios y forman parte de la memoria de la ciudad.

El pregonero defendió la necesidad de apostar por el comercio cercano para conservar unas calles con vida y estableció un paralelismo con el mundo taurino. Al igual que el toreo necesita preservar su tradición, señaló, el pequeño comercio requiere del apoyo de los vecinos para asegurar su continuidad y mantener el carácter propio de Ciudad Rodrigo.

Borja Jiménez también recordó su paso por el Bolsín Taurino Mirobrigense en 2010, cuando todavía era uno de los jóvenes aspirantes que buscaban una oportunidad. El diestro definió el certamen como una puerta abierta para quienes llegan cargados de sueños y reivindicó la labor de las personas que trabajan para mantenerlo vivo. «Muchas veces una oportunidad cambia una vida», subrayó.

El torero repasó igualmente algunos momentos de su trayectoria profesional, marcada por la perseverancia y por la decisión de abandonar su Sevilla natal para instalarse en Salamanca y permanecer cerca del toro y del Campo Charro. En este apartado recordó especialmente un tentadero en la finca Aldeanueva, donde conoció a Julián Guerra, quien posteriormente se convertiría en su apoderado y en una persona fundamental en su carrera.

Borja Jiménez dirigió la parte final de su intervención a los jóvenes que sueñan con convertirse en toreros, a quienes animó a no temer al camino largo, al trabajo silencioso ni a la espera. También agradeció el cariño recibido por parte de los mirobrigenses y les deseó que disfruten del Martes Chico, de sus calles, sus comercios y su gente.

«Que sigáis demostrando al mundo que Ciudad Rodrigo es una tierra donde el toro tiene memoria, presente y futuro», manifestó antes de concluir con sus propias palabras en el último tramo, rematando con vivas a Ciudad Rodrigo y al toro.

Finalizado el pregón, el Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo entregó a Borja Jiménez una placa como recuerdo de su participación en el Martes Chico 2026. El acto continuó seguidamente con la actuación del grupo flamenco Son de Lunares, que ya había iniciado el acto anteriormente

.

 

Comparte esta noticia