Mirobrigenses y foráneos disfrutan de la décima edición del Martes Chico en la zona comercial de La Glorieta
Un total de 150 puestos autorizados participaron en esta jornada de exaltación del comercio, celebrada en una mañana agradable

El Martes Chico volvió a convertir este martes el entorno de La Glorieta en un gran mercado al aire libre. Un total de 150 puestos autorizados participaron en la décima edición de esta jornada de exaltación del comercio, celebrada en una mañana agradable y marcada por el constante tránsito de vecinos y visitantes entre los diferentes establecimientos. Desde las primeras horas se registró un notable movimiento comercial en las calles San Fernando, Santa Clara, Laguna, Lorenza Iglesias, Cárcabas y San Cristóbal, así como en el parque de La Glorieta y la Puerta del Sol.
La mitad de los puestos correspondió al comercio convencional. Concretamente, el Ayuntamiento contabilizó 76 propuestas comerciales, que representaron el 50,7 % del total. A ellas se sumaron 40 puestos de artesanía, 21 iniciativas infantiles, nueve espacios pertenecientes a asociaciones, entidades o instituciones y cuatro establecimientos de hostelería.
El carácter local continuó siendo una de las principales señas de identidad de la cita. De los 150 puestos autorizados, 94 procedían de Ciudad Rodrigo, lo que supone cerca del 63 % del total. Otros 32 llegaron desde diferentes puntos de la provincia de Salamanca y los 24 restantes desde ocho provincias españolas. De esta forma, el 84 % de los participantes tenía su origen en Ciudad Rodrigo o en otros municipios salmantinos.

La representación provincial incluyó puestos llegados desde Ahigal de los Aceiteros, Béjar, El Bodón, El Maíllo, El Sahúgo, Espeja, Galindo y Perahuy, Guijuelo, Ivanrey, Ituero de Azaba, Hinojosa de Duero, La Alberca, La Vellés, Martiago, Miranda de Azán, Peñaranda de Bracamonte, San Cristóbal de la Cuesta, Sanjuanejo, Sepulcro Hilario, Villamayor y la propia capital salmantina, entre otras localidades.
La convocatoria también atrajo comerciantes y artesanos de diferentes puntos del país. Desde Zamora acudieron participantes de Fermoselle y Fuentesaúco; desde Valladolid, de Tordesillas, Santovenia de Pisuerga y la capital provincial; y desde Toledo, de Fuensalida. También hubo representación de Madrid y Rivas-Vaciamadrid, Castuera, en Badajoz; Ermua, en Bizkaia; y Valencia.
Especialmente amplia fue la presencia extremeña, con puestos procedentes de diferentes municipios cacereños como Acebo, Casar de Cáceres, Casas del Castañar, Cilleros, Hoyos, Jerte y Moraleja. Esta variedad de procedencias permitió incorporar a la jornada productos y propuestas comerciales de distintas zonas, desde quesos, embutidos, dulces, legumbres y aceite hasta artículos textiles, bisutería, cuero o productos naturales.

Uno de los datos más destacados de esta edición fue la incorporación de 36 puestos nuevos, que participaban por primera vez en el Martes Chico. Estas novedades representaron el 24 % de toda la oferta instalada durante la mañana, prácticamente uno de cada cuatro puestos.
De las nuevas incorporaciones, 22 procedían de Ciudad Rodrigo: siete pertenecían al sector comercial, diez a la artesanía y cinco eran iniciativas infantiles. Los otros 14 puestos debutantes llegaron desde fuera de la localidad, con nueve propuestas comerciales y cinco artesanales. En conjunto, los estrenos se dividieron entre 16 comercios, 15 artesanos y 5 puestos infantiles, reflejando una renovación especialmente visible en las dos principales categorías de la jornada.
Frente a estas nuevas incorporaciones, la mayor parte de los participantes volverá a instalarse la próxima semana con motivo del Martes Mayor. Un total de 110 puestos harán doblete en las dos citas comerciales de agosto, lo que representa más del 73 % de los participantes. De ellos, 59 son de Ciudad Rodrigo y los otros 51 proceden de diferentes localidades y provincias.

La oferta desplegada durante la mañana fue amplia y variada. Junto a los establecimientos mirobrigenses de moda, calzado, librería, alimentación, pastelería, antigüedades o menaje del hogar se situaron numerosos puestos de productos agroalimentarios, con quesos, embutidos, miel, dulces, panes, legumbres, aceites y frutos secos llegados desde distintos lugares.
La artesanía volvió a ocupar un espacio relevante, con trabajos en madera, cuero, forja, seda, macramé, ganchillo, cerámica, pintura, resina, bordado, bisutería y productos textiles. Entre las propuestas más singulares se encontraban artículos elaborados con telas africanas, cuadros hechos con clavos e hilos, diseños textiles realizados mediante la técnica del marbling, instrumentos musicales y musicoterapia, artesanía taurina, miniaturas de madera, dibujos a plumilla o productos personalizados.
Los puestos infantiles aportaron nuevamente uno de los ambientes más dinámicos de la jornada, especialmente en el parque de La Glorieta. Pulseras, collares, llaveros, abalorios, manualidades, juguetes y objetos de segunda mano conformaron buena parte de estas iniciativas impulsadas por niños y jóvenes. También participaron asociaciones y entidades como ARCIU, AFAD, Manos Unidas, Hijas de la Caridad, CES Gatos o el proyecto de Comercio Justo de la parroquia de San Cristóbal.

Los cuatro espacios de hostelería estuvieron vinculados a los bares Tini, La Glorieta, La Aldaba y Camarosa, distribuidos por diferentes puntos del recorrido. Su actividad se sumó a la de los establecimientos hosteleros de la zona, que también se beneficiaron de la elevada afluencia registrada durante la mañana.
Las 150 autorizaciones suponen un descenso de 13 puestos respecto a los 163 contabilizados en 2025 y de cinco en comparación con los 155 de 2024. No obstante, la cifra continúa por encima de las registradas en 2022, cuando participaron 128 puestos, y en 2023, cuando fueron 138. El Martes Chico llegó a reunir 190 propuestas en 2016, 175 en 2017, 160 en 2018 y 163 en 2019, antes de las suspensiones de 2020 y 2021 debido a la pandemia.
La Corporación municipal realizó durante la mañana su tradicional recorrido por los puestos, adelantado este año para evitar las horas de mayor calor. Durante la visita, el Alcalde de Ciudad Rodrigo, Marcos Iglesias, expresó la satisfacción municipal por alcanzar la décima edición y destacó el atractivo que la jornada mantiene tanto para los negocios locales como para comerciantes y artesanos de otros puntos de España.

Iglesias definió el Martes Chico como un día de «exaltación y reivindicación del valor comercial de Ciudad Rodrigo» y relacionó esta fortaleza con la proximidad a Portugal, la condición de cabecera comarcal y la distancia respecto a la capital provincial. También incidió en la importancia del comercio de proximidad como generador de empleo y en el peso que el sector servicios mantiene dentro de la economía mirobrigense.
El Alcalde aprovechó igualmente su intervención para felicitar al matador de toros Borja Jiménez por el pregón pronunciado durante la noche anterior, destacando la expectación generada, su sencillez y el trato dispensado al público. El acto sirvió como prólogo a un Martes Chico que volvió a dejar una mañana de ambiente agradable, calles concurridas y abundante movimiento comercial fuera de murallas.














































































