«El mar» y «Origen» conectan con el público infantil a través de los sentidos y la imaginación
Los más pequeños respondieron con curiosidad y entusiasmo a dos propuestas muy diferentes y enfocadas a las dos infancias
El público infantil ha vuelto a ocupar un lugar protagonista en la programación matinal de la 29ª Feria de Teatro en Ciudad Rodrigo. El mar, de Teloncillo Teatro, y Origen, de Borja Sand Art, han ofrecido este viernes dos formas muy diferentes de acercar las artes escénicas a los niños, logrando en ambos casos mantener su atención y provocar una respuesta constante durante las representaciones.
Mientras El mar ha planteado una experiencia sensorial, musical y cercana para bebés y niños de corta edad, Origen ha recurrido al dibujo con arena, las sombras y la video-proyección para narrar la historia del universo. La curiosidad, las reacciones espontáneas y la capacidad de asombro de los espectadores infantiles han formado parte esencial de las dos funciones.
«El mar», un primer viaje entre peces, canciones y sueños

Teloncillo Teatro ha presentado en el Espacio en Rosa El mar, una propuesta dirigida a espectadores a partir de seis meses. La compañía ha construido un viaje de 35 minutos por las profundidades marinas, poblado por caballitos de mar, cangrejos, pulpos, calamares, sirenas, ballenas y otros seres capaces de despertar la imaginación de los más pequeños.
El espectáculo ha jugado con los sonidos, las palabras, los colores y el movimiento para crear una experiencia adaptada a la primera infancia. Su ritmo pausado y la proximidad con los intérpretes han permitido que los niños siguieran cada aparición con atención y reaccionaran de manera espontánea ante los personajes y las transformaciones del espacio.
Entre la arena y el agua, la obra ha invitado al público a correr con los cangrejos, enredarse con los tentáculos de un pulpo, dibujar ballenas y embarcarse en un viaje guiado por las gaviotas, las olas y las estrellas. Más que desarrollar una historia cerrada, la propuesta ha ido encadenando imágenes, juegos y canciones vinculados al descubrimiento del mar.
La respuesta infantil se ha convertido en una parte importante de las representaciones. Las miradas de sorpresa, los gestos, las risas y algunos comentarios surgidos desde el público han acompañado una experiencia diseñada precisamente para favorecer ese primer contacto con el teatro desde la sensibilidad y el juego.
La historia del universo dibujada sobre arena

El Teatro Nuevo «Fernando Arrabal» ha acogido, por su parte, Origen, una obra de Borja Sand Art dirigida a espectadores a partir de cuatro años. El montaje ha combinado arte con arena, títeres, teatro de sombras, luces, música y videoproyección para narrar un recorrido que comienza con el Big Bang y avanza hasta la humanidad actual.
Su protagonista, un ser llamado Origen, surge en el mismo instante en el que nace el universo y contempla la formación de la Tierra, el dominio y la extinción de los dinosaurios y la evolución de los primeros homínidos. A partir de ahí, la pieza se acerca también a la espiritualidad, las religiones, la creatividad humana y los desafíos derivados del desarrollo tecnológico.
Uno de los principales atractivos de la función ha estado en observar cómo las imágenes aparecían, se transformaban y desaparecían sobre la arena. Los niños han seguido con especial atención este proceso creativo, reaccionando ante el reconocimiento de animales, planetas y figuras y permaneciendo pendientes de cada nuevo dibujo.
La combinación de lenguajes ha permitido explicar conceptos muy amplios de una manera visual y accesible, sin renunciar a plantear una reflexión sobre la armonía entre los seres humanos y el cosmos. La música y la iluminación han completado una narración en la que la propia creación de las imágenes ha resultado tan importante como la historia contada.










































