Todos los detalles sobre la Fase I de las futuras Piscinas Municipales de Ciudad Rodrigo
El proyecto, valorado en 441.429€ y con ocho meses de ejecución, servirá para la construcción de la zona de acceso y vestuarios

Una de las intervenciones de mayor volumen antes del final de este mandato (2023-2027) se encuentra en la consecución de las Piscinas Municipales de Ciudad Rodrigo, una intervención en la que se ha anunciado ya el plan de la Fase I, correspondiente a la construcción de los vestuarios, accesos, control y servicios dedicados para dichas piscinas estivales y en el que aportamos en dicho artículo, todos los detalles más relevantes.
El proyecto básico y de ejecución plantea a largo plazo una ampliación paulatina del recinto actual. La propuesta global contempla una piscina exterior de dimensiones olímpicas, de 50 por 25 metros y una profundidad máxima de 2,40 metros y una piscina de chapoteo, así como la posibilidad de incorporar en el futuro una zona de restauración o cafetería que pueda funcionar incluso mediante concesión y con cierta autonomía respecto al recinto de baño.
Sin embargo, todo eso llegará en fases posteriores. Lo que se ejecutará ahora será la pieza que servirá de puerta de entrada y núcleo de servicios del conjunto: Un nuevo edificio de vestuarios de una sola planta, desarrollado longitudinalmente junto al Paseo Carmelitas y conectado directamente con la piscina cubierta.+
Cerca de 295 metros cuadrados construidos

La nueva construcción tendrá 294,69 m2 construidos y 270,86 m2 útiles, repartidos entre espacios interiores y zonas exteriores cubiertas. El núcleo interior ocupará 182,10 metros cuadrados útiles. Allí se distribuirán un control y ropero de 23,46 m2, una zona auxiliar de 4,47 m, un vestuario accesible para trabajadores de 5,39 m y las dos grandes áreas diferenciadas para mujeres y hombres.
Tanto en el área femenina, como masculina habrá 28,73 m2 de aseos, 39,96 m2 de vestuario y un aseo-vestuario adaptado de 5,70 m2. A ellos se añaden 60,50 m2 correspondientes al acceso y 28,26 m2 de paseo cubierto, de modo que una parte importante de la instalación se concibe como espacio abierto pero protegido.
Esta filosofía tiene relación directa con el uso previsto. El proyecto explica que buena parte de la construcción funcionará como vestuarios y aseos abiertos destinados fundamentalmente al uso estival de la futura piscina descubierta, por lo que se plantea normativamente como una construcción abierta.
Un nuevo acceso junto a la actual piscina climatizada

Una de las transformaciones más visibles se producirá precisamente en el acceso. El proyecto crea una nueva entrada al complejo muy próxima a la existente y, al mismo tiempo, una nueva comunicación interior entre esta ampliación y el edificio de la piscina cubierta.
La finalidad es que ambos espacios puedan trabajar conjuntamente o de forma alternativa dependiendo de las necesidades. En el nuevo acceso se instalará un mostrador de recepción y control, colocado en una posición central desde la que el personal pueda controlar la llegada de usuarios, los pasillos que conducen hacia vestuarios y aseos y el interior del recinto.
El proyecto persigue así centralizar la vigilancia y simplificar el funcionamiento diario. Además, se mantiene el actual acceso de servicio a las instalaciones técnicas y se respetan tanto el murete de arenisca como las conducciones de gas, electricidad y otros servicios que llegan al edificio existente.
La organización se apoya en dos pasillos exteriores diferenciados de circulación, situando entre ellos los nuevos vestuarios y aseos. Esta solución facilitará en el futuro seguir ampliando el complejo en la misma dirección, conectar nuevas dependencias directamente desde el vial e incluso incorporar una futura zona de hostelería con acceso independiente.
Así será el recorrido de un usuario, según el plano

El plano de planta permite hacerse una idea bastante clara de cómo funcionará el recinto cuando esté terminado. Quien llegue desde el Paseo Carmelitas accederá al complejo por la nueva entrada situada inmediatamente junto a la piscina climatizada. Lo primero que encontrará será una amplia zona cubierta con el mostrador de control y ropero, que actuará como punto central de recepción.
Desde ese punto, el usuario podrá continuar hacia las nuevas zonas de vestuario o, mediante la conexión interior proyectada, acceder a la actual piscina cubierta. De esta forma, la nueva recepción queda preparada para convertirse en el punto de distribución del conjunto cuando entren en servicio las futuras piscinas exteriores.
Tras el control aparecen los accesos a las dos áreas principales. El proyecto dispone el vestuario femenino hacia uno de los lados y el masculino hacia el otro, cada uno con una organización muy similar. En ambos casos, primero se accede a la zona de cambio de ropa, con cabinas individuales distribuidas junto a los laterales y en el espacio central, y posteriormente a la zona de aseos y duchas.
Según el plano específico de carpinterías, el conjunto contará con 34 cabinas individuales de vestuario, además de los espacios adaptados. Serán cabinas formadas con paneles fenólicos HPL, un material especialmente adecuado para ambientes húmedos y de uso intensivo, con estructura y herrajes preparados para este tipo de instalaciones.
Una vez cambiado, el bañista podrá seguir el recorrido hasta el paseo cubierto que discurre longitudinalmente por el lado interior del edificio, que actuará como salida hacia la zona de baño. En esta Fase I, ese recorrido enlazará con el recinto existente; cuando se ejecuten las siguientes fases, continuará hacia los nuevos vasos exteriores.
13 lavabos, 10 duchas, ocho inodoros y cuatro urinarios

La dotación prevista para los nuevos vestuarios públicos será importante. El proyecto recoge una ampliación con un total de 13 lavabos, diez duchas, ocho inodoros y cuatro urinarios. De los ocho inodoros, tres se localizarán en el área masculina y cinco en la femenina.
Buena parte de la grifería estará diseñada para reducir el consumo. Los lavabos incorporarán grifos temporizados mediante pulsador, mientras que los urinarios contarán igualmente con sistemas temporizados y los inodoros convencionales dispondrán de cisternas de doble descarga.
En las duchas ordinarias se contemplan platos extraplanos de porcelana de aproximadamente 90 por 70 cm, también con accionamiento temporizado. En las zonas adaptadas se elimina el desnivel para permitir el acceso de personas con movilidad reducida.
Los vestuarios se completarán con bancos con zapatero, elementos realizados igualmente en materiales fenólicos resistentes a la humedad, perchas y otros accesorios. El proyecto presta especial protagonismo al guardarropa o ropero central, vinculado directamente al puesto de control. De hecho, la documentación no plantea una gran batería convencional de taquillas individuales para todos los bañistas, sino un modelo en el que este espacio de control y almacenamiento tendrá una función relevante.
Vestuarios y duchas adaptados, así como una apuesta por las energías renovables

La accesibilidad constituye otro de los aspectos destacados. Además de los dos grandes vestuarios, habrá un aseo-vestuario adaptado específico para mujeres y otro para hombres, de 5,70 m2 cada uno. También el personal dispondrá de un aseo y vestuario accesible propio.
Las duchas adaptadas serán espacios sin escalón, con asiento abatible, barras de apoyo y espacio para realizar transferencias desde una silla de ruedas. Los inodoros tendrán igualmente barras laterales y espacio suficiente de aproximación, mientras que los lavabos permitirán el acceso frontal.
Los espacios accesibles incluirán además sistemas de llamada de asistencia, de modo que una persona que necesite ayuda pueda avisar desde el interior y que dicha llamada sea perceptible desde el punto de control o desde una zona frecuentada del edificio.
Los materiales elegidos responden precisamente a esta utilización intensiva y húmeda. Se instalarán pavimentos cerámicos y de hormigón según las distintas zonas, mientras que en aseos y espacios húmedos habrá revestimientos cerámicos e impermeabilización. Las divisiones interiores y las cabinas emplearán tableros fenólicos, mientras que buena parte de los accesorios recurrirán a materiales resistentes a la corrosión y a la humedad.
El suministro de agua caliente para duchas y vestuarios también incorpora energías renovables. La instalación solar térmica ha sido calculada con una superficie de captación de 12,60 m2 y un depósito acumulador de 1.200 litros. Los cálculos del proyecto estiman que el sistema podría aportar una cobertura solar anual del 93 % de las necesidades calculadas de agua caliente, contando además con un sistema auxiliar cuando la producción solar no sea suficiente.
También se renovará la zona del Paseo Carmelitas

La actuación no se limita estrictamente a levantar el edificio. La Fase I incluye asimismo trabajos de urbanización del entorno inmediato, adaptando pavimentos, recorridos, saneamiento, vallados y accesos a la nueva configuración.
Se proyectan nuevos pavimentos exteriores de hormigón y otros materiales para conectar correctamente las nuevas instalaciones con la acera y con el resto del recinto. También se adaptarán los sistemas de recogida y evacuación de aguas. El cerramiento exterior se reorganizará para permitir los nuevos accesos peatonales y de servicio, incluyendo una entrada apta para vehículos.
Además, el proyecto introduce una nueva franja vegetal. Frente al carácter mineral del muro existente, se propone un seto de Photinia ‘Red Robin’ de aproximadamente 28 metros, plantado a razón de tres ejemplares por metro y acompañado por riego por goteo. La intención arquitectónica es que esta barrera verde sirva de contrapunto al actual muro de hormigón. También se instalará un aparcamiento para siete bicicletas.
Todo el diseño se ha hecho teniendo en cuenta que esta primera fase no será una pieza aislada. La disposición longitudinal de los vestuarios permitirá prolongar las construcciones hacia nuevas instalaciones y deja libertad para decidir la colocación definitiva de los futuros vasos. También reserva espacio para ampliar las actuales dependencias técnicas cuando llegue el momento de incorporar los sistemas de depuración de las nuevas piscinas.
Más de 441.000 euros y ocho meses de obras

El presupuesto de ejecución material del proyecto asciende finalmente a 306.569,44 euros. Tras sumar gastos generales, beneficio industrial e IVA, el presupuesto de ejecución por contrata alcanza los 441.429,34 euros. El proyecto establece además una duración estimada de ocho meses para las obras una vez comiencen los trabajos.
Esta primera fase está financiada parcialmente con cargo al Fondo de Cohesión Territorial de la Diputación Provincial de Salamanca correspondiente al año 2025, según recoge la propia documentación del proyecto. Con esta intervención, el entorno de la piscina climatizada comenzará así su transformación hacia un complejo acuático de mayor dimensión, aunque la llegada de los nuevos vasos exteriores dependerá todavía de la ejecución de las siguientes fases del proyecto.


