AUDIO ENTREVISTA/ Fernando Sánchez Tendero, 25 años de la ONG «Hijos del Maíz»
Para celebrar este aniversario, el próximo viernes 16 de octubre tendrá lugar una gala solidaria en el teatro Nuevo «Fernando Arrabal» a partir de las ocho de la tarde
Puedes escuchar la entrevista a Fernando Sánchez Tendero aquí o leerla a continuación:
El próximo viernes, 16 de octubre a las 8 de la tarde, hay una gala para conmemorar los 25 años de la asociación Hijos del Maíz. Y hoy tenemos a Fernando Sánchez Tendero con nosotros para que nos hable de esta asociación que funciona en Ciudad Rodrigo desde hace 25 años. La gala será en el Teatro Nuevo Fernando Arrabal, es solidaria y el donativo es de 5 euros.
¿Cómo surge la idea de crear Hijos del Maíz hace 25 años?
Pues surge a raíz de un huracán. Puede sorprendernos que gracias a un huracán yo fui a Nicaragua. Siempre había tenido la inquietud de ir a algún país para misiones, pero a veces las circunstancias pastorales no me lo permitían. No me dejaban porque decía que tenía que hacer un servicio aquí a la diócesis. Pero con el huracán Mitch, yo había dejado la parroquia de Fátima, fui nombrado vicario de Evangelización por don Julián y tenía ahí un poquito de tiempo en verano bastante libre. Había surgido en octubre del 98 el huracán Mitch y entonces aproveché para buscar algún camino, algún destino para poder ir a alguno de los países de Centroamérica que habían sido dañados y aparecí allí gracias a las Teresianas en Nicaragua. Y aquel país me enganchó, sobre todo la realidad que vivían aquellas personas. Fui con Óscar, Óscar Montero, que estaba dando clases de Religión por aquí, joven de la parroquia de Fátima. Entonces nos dijimos que no podíamos ir solamente a trabajar durante un tiempo concreto, uno o dos meses o tres meses, y nos preguntamos sobre qué hacía aquella gente el resto del año, los niños que habíamos conocido cómo iban a seguir adelante. Y así surgió Hijos del Maíz.
Lo de Hijos del Maíz es porque las personas de Centroamérica se denominan Hijos del Maíz, porque el maíz es el sustento esencial para todos ellos que proceden de los mayas.
Supongo que los inicios no serían muy fáciles y que habéis ido construyendo allí algo poco a poco, ¿no? ¿Cómo ha sido esta trayectoria?
Pues mira, al principio fue más fácil. Curiosamente, al empezar encontramos bastante apoyo. Empezamos con la diputación que nos ayudó y después la Junta de Castilla y León. Había muchos menos problemas a la hora de presentar proyectos. Y también es verdad que para construir un edificio, sea el comedor, sea el dispensario médico, sea la escuela, siempre encuentras más apoyo.
La dificultad que nosotros hemos tenido y seguimos teniendo es mantener aquellos edificios y sobre todo mantener el que los niños puedan seguir comiendo, puedan seguir yendo a la escuela. Porque para el alimento, para eso no te dan ninguna subvención. Tiene que ser a través de personas particulares o algún grupo o alguna parroquia que te pueda ayudar.
¿Cuántos niños en estos momentos y de qué edades se están atendiendo a través de esa escuela, ese dispensario médico, ese comedor?
En este momento hemos bajado mucho el número de niños. Hemos tenido hasta 210 niños en el comedor. Pero ahora nuestras posibilidades, la falta de ayuda que tenemos, la falta de donaciones, pues lo hemos reducido a la mitad.No llegan casi, fíjate, entre 90 y 100 niños tenemos. En el preescolar hay 76 niños, que esos van todos al comedor, porque es un compromiso también nuestro desde el principio. Y después, becados, tenemos 189 niños. Uno de las metas es a ver si podíamos llegar a los 250 becados.
¿En qué consisten estas becas? Pues la beca les posibilita los materiales escolares, sus uniformes, todo lo que necesitan para ir a la escuela, y aparte también les facilita la posibilidad de la comida.
¿Cómo es el territorio donde se desenvuelve la vida de estos pequeños? Nosotros estamos en las comarcas, estamos en las aldeas, porque es verdad que a veces en una aldea pueden tener algunos un poquito más de posibilidades, porque pueden tener, imagínate que tienen unas gallinas, por lo menos tienen unos huevos para poder alimentarse, o pueden sembrar un poquito, pero es una zona muy pobre, muy pobre, en la que nosotros estamos trabajando con malas comunicaciones.
Hay niños que tienen que ir a la escuela desde 5 o 6 kilómetros andando, o en bicicleta, unas bicicletas diferentes a las nuestras, pero que hasta allá llegan para ir a la escuela, y es una zona muy pobre, donde no había ni hay en este momento ninguna otra organización que pueda estar trabajando.
Imagino que habéis tenido distintas etapas, ¿no?, a lo largo de estos 25 años.
Ha habido bastante continuidad en todo. Si te soy sincero, el momento más débil, que estamos pasando con más dificultades, es ahora. Por la situación política, la situación económica nuestra, por todo ello. Se nos han dado una serie de circunstancias que eso nos ha afectado. Surgió el problema sociopolítico del año 2018 en Nicaragua. Eso afectó mucho a muchísimas organizaciones que han tenido que dejar el país. Vamos a decir que han tenido que dejar el país. Y después también surgió el problema del COVID, que eso también nos afectó mucho. Fue el año que yo no pude ir, en el 2020. Después siempre estaba yendo una o dos veces, hasta el año 2023, que ahí ya me prohibieron la entrada; de momento, espero que eso se pueda recuperar algún día. Y también surgió el problema de la guerra de Ucrania, que eso afecta, la guerra de Gaza … todas esas cuestiones han afectado, porque la gente, que es solidaria, pero con un gran corazón, pues no puede responder a todas las llamadas. Entonces tienen que optar y tienen que elegir. Muchas veces me dicen: mira, Fernando, esto no podemos darlo a Hijo del Maíz, va Caritas, o va Manos Unidas, o va la Cruz Roja, o va otra organización. Lo más importante es ayudar y que la solidaridad esté en el corazón de las personas. Eso me encanta.
En líneas generales, la gente de la diócesis de Ciudad Rodrigo sí que es solidaria, ¿no?
Sí. Nosotros debemos en gran parte lo que estamos haciendo a las personas de la diócesis de Ciudad Rodrigo. Es verdad que cuando tú estás en un grupo, en una parroquia concreta, también por la persona, te ayudan más en ese momento de tener cuando tú estás ahí. Pero ha habido, por ejemplo, el Arciprestazgo de Yeltes, curiosamente, que es donde yo estoy ahora, yo recuerdo que durante tres años ellos se encargaron con la gente de toda esa zona de mantener el comedor infantil. Fue un compromiso cristiano solidario el que ellos llevaron a cabo. Ha habido también gente de Salamanca, la parroquia de San Marcos, por ejemplo, nos ayudó a llevar a cabo el dispensario médico San Marcos, que por eso se llama así.
El comedor infantil lleva el nombre de la Virgen de la Peña de Francia, que no podía ser de otra manera. Porque es muy nuestro, ¿no? Pero sí, la gente de la diócesis ha respondido y está respondiendo. Ahora, por ejemplo, vamos a tener el Cocido Solidario.
Pero ya no tenéis plazas.
Hay 250 plazas ya ocupadas. Hay otras 50 personas, por lo menos, que están, por si alguno se pudiera dar de baja. Pero es imposible la afluencia y la respuesta de la gente. Impresionante, impresionante.
Vaya que sí. A ver si en este viernes, que tenemos la gala solidaria aquí en Ciudad Rodrigo, ocurre lo mismo y va la gente y colabora, aunque sea solamente con esos cinco euros.
Hombre, sería ideal. Yo sé que hay más cosas que a mí también me afectan. Sé que, por ejemplo, tienen también la vigilia del Domund. Para mí es muy significativo, porque lo nuestro no deja de ser también una actividad misionera. Porque lo que nos van a pedir el día que nos muramos allá a nuestro Padre, nos va a pedir si hemos dado de comer, si hemos atendido a la gente, cómo hemos vivido el compromiso con los demás. No nos van a preguntar, que también está bien, a cuántas misas hemos ido, cuántos rosarios hemos rezado, cuántas novenas hemos hecho. De eso no nos van a preguntar nada. Que también es un compromiso nuestro. Pero lo primero, lo primero. El amor al prójimo, que esté manifestado en obras.
Eso es lo que cuenta. Fernando, no puedo evitar hacerte esta pregunta. Tú ibas una o dos veces a Nicaragua todos los años hasta 2023, si en algún momento a ti te hubieran dicho ¿te quedas? ¿Qué hubieras respondido?
Yo he querido quedarme. He querido quedarme allí y lo digo sinceramente, posiblemente si no hubiera tenido estas dificultades de ahora que no puedo entrar, pues a lo mejor yo ya estaría allí. Yo quería terminar mi vida en Nicaragua. Pero una cosa es lo que tú quieres, otra cosa es lo que puedes hacer y otra cosa es la que te dejan. Dios va marcando los caminos y a veces no es lo que tú quieres hacer, sino lo que Dios te pone delante. Lo importante es que donde estés estés llevando a cabo tu tarea y tu misión.
Eso es importante.En fin, el viernes a las ocho de la tarde en el Teatro Nuevo Fernanda Arrabal, invitamos a todo el mundo a participar.
Por supuesto. Creo que las entradas están por las parroquias a disposición de la gente. También se va a abrir la taquilla una hora antes, como se hace en estos casos, que la gente sí puede colaborar. Sé que hay más cosas en Ciudad Rodrigo ese día porque a veces coinciden varios eventos el mismo día, pero que agradecemos de antemano a las personas que van a ir y a aquellos que quisieran ir pero que tienen otra actividad y no lo pueden hacer.
En la gala va a haber de todo. Va a haber actuaciones de un grupo de Nicaragua, de grupos de aquí, de grupos charros. Vamos a tener una conexión también con Nicaragua. Vamos a tener testimonios. Va a haber un poco de todo. Así que fenomenal. Bueno, Fernando, nos vemos el viernes.
Gracias, Rebeca.
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