17 de octubre de 2026

Gastronomía e ilusionismo se dan la mano para el 2º aniversario de las Cenas Mágicas en el Café-Bar «La Tertulia»

Las mesas «volaron» para una iniciativa que destaca y lidera por méritos propios dentro de la oferta hostelera mirobrigense

Hay experiencias que, por mucho que se cuenten, hay que vivirlas al menos una vez para comprenderlas. Una de ellas es, sin duda, la Cena Mágica del Café-Bar La Tertulia, que durante la noche de este viernes 16 de octubre volvió a demostrar que en Ciudad Rodrigo también hay espacio para propuestas diferentes, originales y, sobre todo, completas. Una combinación de buena gastronomía, entretenimiento y asombro que celebró, además, el segundo aniversario de estas particulares veladas.

La noche comenzó alrededor de la mesa, con una cena que dejó muy buen sabor de boca entre los asistentes, quienes destacaron especialmente la calidad de los platos servidos. Croquetas variadas, ensalada de la casa, lomos de bacalao Tertulia, carne estofada y postres caseros conformaron una propuesta gastronómica que, acompañada de vinos Rueda Verdejo y Ribera del Duero Roble, ya justificaba por sí sola buena parte de la experiencia. Sin embargo, lo mejor, o al menos lo más sorprendente, todavía estaba por llegar.

Tras la cena llegó el turno de Daniel Chanca «El Pequeño Patato», Óscar Huebra y Joaquín Chanca «El Gran Patato», encargados de transformar el ambiente del establecimiento en un escenario donde lo aparentemente imposible podía suceder a escasos centímetros de los ojos de los espectadores. Antes de comenzar, Joaquín Chanca dejó una frase que resumía perfectamente el espíritu de la velada: «Magia no es lo que nosotros hacemos, magia es lo que vosotros sentís». Toda una declaración de intenciones que cobraría sentido durante el espectáculo.

Y es que, lejos de los grandes escenarios, las cajas misteriosas o los espectaculares montajes, los tres ilusionistas apostaron por la magia de cerca en su totalidad. Las cartas fueron las grandes protagonistas de la noche, con juegos en los que aparecían, desaparecían, cambiaban de lugar o viajaban de formas aparentemente inexplicables. Tampoco faltaron las monedas, los dados ni los efectos de mentalismo, en una sucesión de números distribuidos en dos pases que pusieron a prueba la lógica de los presentes y provocaron constantes gestos de incredulidad.

Uno de los grandes atractivos del espectáculo fue precisamente esa cercanía. Sin grandes artificios ni distancias que separasen a los magos de su público, los asistentes pudieron contemplar cada movimiento desde apenas unos centímetros, lo que hacía todavía más desconcertante cada efecto. Momentos en los que la lógica parecía romperse por completo, dejando paso a ese asombro que caracteriza a la magia cuando consigue su objetivo.

Todo ello se desarrolló, además, en un ambiente distendido, con un humor cercano y agradable que acompañó las actuaciones de principio a fin. Los tres magos supieron combinar la sorpresa con las risas, haciendo que el espectáculo fuera mucho más que una simple sucesión de trucos y convirtiéndolo en una experiencia compartida con los asistentes.

La Cena Mágica de La Tertulia es, probablemente, una de las propuestas de ocio más diferentes que pueden disfrutarse actualmente en Ciudad Rodrigo. No solo por la singularidad de reunir gastronomía e ilusionismo en una misma velada, sino por lo completa que resulta la experiencia: Se comienza disfrutando de una buena cena y se termina intentando encontrar explicación a lo que acaba de suceder delante de los propios ojos.

Dos años después de la puesta en marcha de estas cenas mágicas, La Tertulia continúa ofreciendo una iniciativa que merece la pena descubrir, al menos una vez. Porque hay noches que se recuerdan por lo bien que se ha cenado, otras por lo mucho que se ha reído y algunas por lo que han conseguido sorprender. Esta tiene la particularidad de reunir las tres cosas.

Comparte esta noticia

https://noticiasciudadrodrigo.com/wp-content/uploads/2026/07/300X300_TEATRO_CIUDAD_RODRIGO_6-26.gif