La Diócesis de Ciudad Rodrigo presenta sus cuentas de 2025 con motivo del Día Mundial de la Iglesia Diocesana
La institución religiosa ha dado a conocer su balance con motivo de este día, que se celebrará este domingo 8 de noviembre

La Diócesis de Ciudad Rodrigo ha presentado este jueves su balance económico correspondiente al ejercicio 2025, coincidiendo con la proximidad del Día de la Iglesia Diocesana, que se celebrará el próximo domingo 8 de noviembre en toda España. Durante la comparecencia, el obispo José Luis Retana ha destacado la importancia de esta jornada como una oportunidad para agradecer la colaboración de los fieles y dar a conocer a la sociedad el funcionamiento y la situación económica de la institución.
La Diócesis cerró 2025 con 3.279.280,62 euros de ingresos, de los cuales 3.186.181,02 euros correspondieron a ingresos ordinarios y 93.099,60 euros a extraordinarios. La principal fuente de financiación fue la asignación tributaria distribuida a través del Fondo Común Interdiocesano de la Conferencia Episcopal, que aportó 1.799.127,41 euros, aproximadamente el 55% de los ingresos totales.
A esta cantidad se sumaron los 367.130,87 euros procedentes de las aportaciones directas de los fieles, entre colectas, suscripciones y otros donativos. Los ingresos de patrimonio y otras actividades alcanzaron los 709.321,58 euros, destacando dentro de esta partida los 656.537,68 euros de ingresos financieros. Por su parte, otros ingresos corrientes representaron 310.601,16 euros, incluyendo 28.599,51 euros en subvenciones públicas corrientes.

En cuanto a los gastos, la institución contabilizó 1.735.419,33 euros de gastos ordinarios y 242.696,40 euros de extraordinarios, lo que supone un desembolso conjunto de 1.978.115,73 euros. La cuenta de resultados refleja así una capacidad de financiación de 1.301.164,89 euros.
La principal partida de gasto ordinario correspondió a la conservación de edificios y gastos de funcionamiento, con 589.867,60 euros, seguida de las acciones pastorales y asistenciales, que representaron 536.276,28 euros. Las retribuciones del clero alcanzaron los 377.020,89 euros, mientras que los salarios y cotizaciones del personal seglar sumaron 131.870,74 euros. También se destinaron 21.573 euros a centros de formación y 78.810,82 euros a gastos financieros.
En el apartado de gastos extraordinarios destacan los 216.085,89 euros dedicados a programas de rehabilitación, una de las líneas de actuación que la Diócesis ha puesto especialmente en valor durante la presentación.
Conservación del patrimonio y rehabilitación de viviendas

La comparecencia también ha servido para repasar las principales actuaciones acometidas en el patrimonio religioso de la comarca. Durante 2025 se ejecutaron intervenciones en la espadaña de la iglesia de Sepulcro-Hilario, en la parroquia de Fuenteguinaldo y en la ermita de la Virgen de los Caballeros de Villavieja de Yeltes.
En 2026 se han desarrollado actuaciones en los templos de Puebla de Azaba, Retortillo y Peñaparda, así como en la ermita de Nuestra Señora de los Remedios de San Felices de los Gallegos. Entre las intervenciones pendientes figuran la iglesia de San Andrés de Ciudad Rodrigo y la parroquia de La Fuente de San Esteban, cuya situación estructural requerirá una inversión considerablemente superior a la prevista inicialmente.
Asimismo, los responsables diocesanos han destacado la colaboración con la Junta de Castilla y León a través del programa Rehabitare, mediante el que antiguas viviendas parroquiales en desuso se rehabilitan para destinarlas a alquiler social. Entre las localidades beneficiadas figuran Aldea del Obispo, Boada, Águeda y Castillejo de Martín Viejo, mientras que la actuación de La Bouza se encuentra en su fase final.
Más allá de las cifras económicas, el obispo ha querido reconocer el trabajo de sacerdotes, religiosos, catequistas y numerosos voluntarios que mantienen la actividad de las parroquias, especialmente en los pequeños municipios. También ha incidido en la necesidad de mantener la transparencia sobre el origen y el destino de los recursos económicos, así como en las diferentes posibilidades de colaboración de los fieles, desde el voluntariado hasta las aportaciones económicas y las suscripciones periódicas.




